HETU. LA SEGUNDA ETAPA EN EL CAMINO DEL DISCERNIMIENTO

Actualizado: feb 28


(english version at the end of the spanish one)


El ciclo del sufrimiento basado en la ignorancia 

Todas las escuelas, filosofías, cosmovisiones que se remontan al origen de los tiempos, y el yoga es una de ellas, se preguntan de dónde venimos, adónde vamos, el sentido de la vida y de la muerte…. Tarde o temprano se topan con uno de los aspectos que nos identifica como humanos: el sufrimiento.

El yoga también se pregunta por qué sufrimos. Y la respuesta a la que llega es simple: por ignorancia. Porque vivimos sumidos en un halo de ignorancia. Es una ignorancia relacionada con la falta de conexión, con la falta de conciencia desde un sentido profundo de introspección. Muy profundo. 

Entonces, sufrimos porque nos duele la cabeza. Fuimos y seguimos siendo “ignorantes” de todas las señales que nuestro cuerpo nos fue dando hasta llegar a ese dolor. Estábamos tan ocupados mirando para afuera (tenía que trabajar, tenía que ir a tal evento, tenía que estudiar, tenía que buscar a mi hijo al colegio, tenía que divertirme, tenía que ayudar a mi madre, tenía que cocinar, tenía que hacer dieta, tenía que irme de viaje, tenía que entrenar, tenía que cumplir, tenía que ser “…”) que nunca registramos, nunca vimos cuando comenzaron los pequeños síntomas (conciencia de las señales). Esas pequeñas señales nos advertían o nos daban información para revertir un proceso que nos estaba llevando al sufrimiento. Pero en nuestro estado de desconexión habitual fueron inadvertidas.

Yoga habla de que una de las principales fuentes de nuestro sufrimiento es “el cambio”. O nuestra dificultad para adaptarnos al mismo.

Entonces, sufrimos porque no podemos abrazar a nuestros seres queridos. Ni siquiera contemplamos la posibilidad de tantas otras maneras de comunicarnos de manera invisible con nuestros afectos.

Sufrimos porque nuestra pareja no nos dedica la atención que nos profesaba hace 10 años. Nos resistimos a los ciclos naturales de la vida y pretendemos “congelar” una experiencia positiva que tuvimos en el pasado.